Vitamina A
La calabaza como ya sabéis es un alimento dulce y aromático pero además es digestiva y refuerza las defensas.
Especialmente las variedades de otoño e invierno, aportan nutrientes que favorecen el desarrollo de casi todos los sistemas fisiológicos, desde el sistema inmunitario al músculo esquelético y la vista, por lo que debe ocupar el lugar que se merece en nuestra mesa.
La riqueza nutritiva, la textura y su sabor dulce hacen que la calabaza sea una de las primeras hortalizas que prueban los bebés.
Su color anaranjado se debe la concentración de varios carotenoides, que tienen un efecto antioxidante y actúan sobre ciertos receptores celulares reduciendo la inflamación de  una manera parecida a como lo hacen ciertos medicamentos pero sin sus efectos secundarios. Además potencian la eficacia de nuestro sistema inmunitario para resistir a la invasión de virus, bacterias y toxinas, algo que viene muy bien para hacer frente a las infecciones propias de los meses frÃos.
La calabaza es interesante cuando falta betacaroteno(es el carotenoides más conocido)  que se transforma en vitamina A en el hÃgado y en el intestino delgado.
Por tanto la calabaza es interesante cuando puede faltar este nutriente, como cuando se hace dieta, se tiene necesidades aumentadas( mujeres embarazadas y niños) o se tiende a padecer de piel seca o afecciones respiratorias( laringitis, faringitis, bronquitis).
Tras un resfriado o una gripe, la vitamina A y los agentes emolientes de la calabaza ayudan a suavizar y regenerar las mucosas de la boca, garganta y esófago, lo que acelera la recuperación.
Contiene vitaminas del grupo B, vitamina E, potasio(es el mineral más abundante en la calabaza y es ideal para liminar lÃquidos), magnesio(fundamental para el buen funcionamiento de músculos y nervios) y hierro.
La próxima semana hablaremos de las semillas de calabaza y de su aceite, muy apreciados por sus propiedades medicinales frente a problemas de próstata
Aprovecha el verano para aumentar las defensas!
jun 29, 2011 05:18 pm - Escrito por Barbaravisitas
El estrés, la falta de sueño, la falta de ejercicio y una alimentación inadecuada que hemos llevado durante todo el año, son algunos factores que pueden debilitar tu sistema inmunitario.
Por lo tanto, el verano, cuando llegan nuestras merecidas vacaciones, puede ser un buen momento para mejorar nuestro sistema inmune y aumentar asà nuestras defensas para el resto del año.
Si quieres reforzar tus defensas y evitar infecciones este verano, incluye en tu dieta los siguientes nutrientes que detallo a continuación:
º Vitamina A: Juega un importante papel sobre las infecciones y en el mantenimiento de las mucosas del organismo. Se encuentra en: zanahorias, espinacas, perejil, mantequilla, boniatos, aceite de soja, atún y bonito fresco y congelado, quesos y huevos.
º Vitamina C: Incluye en tu dieta frutas y verduras ricas en vitamina C, como la piña, kiwi, mango, melón, fresas, pimientos, tomates, etc. Un vaso de zumo de naranja es ideal para prevenir resfriados.
º Vitamina E: Incluye aliños ricos en aceite de germen de trigo, de soja, de girasol y de oliva (virgen extra). También incluye frutos secos como avellanas, almendras o nueces, que además de ser energéticos, son ricos en ácidos grasos esenciales como los omega 3.
º Ãcido fólico: Si piensas que el ácido fólico sólo previene ciertas malformaciones durante el embarazo, no es asÃ, también es importante para el sistema inmunitario, pues la deficiencia de éste, supone más anticuerpos en el organismo. Puedes encontrarlo en verduras de hojas verdes, legumbres, cereales de desayuno enriquecidos o hÃgado ricos en este nutriente.
º Zinc y Selenio: estos minerales contribuyen a mantener las defensas a raya. El primero se encuentra en carnes, vÃsceras, pescados, semillas de calabaza; y el segundo en mariscos, cereales, huevos, frutas y verduras.
º Hierro: este mineral está relacionado con las anemias. Se encuentra en  pescados, legumbres, frutos secos, vegetales de hoja verde y los mariscos.
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