selenio
El estrés, la falta de sueño, la falta de ejercicio y una alimentación inadecuada que hemos llevado durante todo el año, son algunos factores que pueden debilitar tu sistema inmunitario.
Por lo tanto, el verano, cuando llegan nuestras merecidas vacaciones, puede ser un buen momento para mejorar nuestro sistema inmune y aumentar asà nuestras defensas para el resto del año.
Si quieres reforzar tus defensas y evitar infecciones este verano, incluye en tu dieta los siguientes nutrientes que detallo a continuación:
º Vitamina A: Juega un importante papel sobre las infecciones y en el mantenimiento de las mucosas del organismo. Se encuentra en: zanahorias, espinacas, perejil, mantequilla, boniatos, aceite de soja, atún y bonito fresco y congelado, quesos y huevos.
º Vitamina C: Incluye en tu dieta frutas y verduras ricas en vitamina C, como la piña, kiwi, mango, melón, fresas, pimientos, tomates, etc. Un vaso de zumo de naranja es ideal para prevenir resfriados.
º Vitamina E: Incluye aliños ricos en aceite de germen de trigo, de soja, de girasol y de oliva (virgen extra). También incluye frutos secos como avellanas, almendras o nueces, que además de ser energéticos, son ricos en ácidos grasos esenciales como los omega 3.
º Ãcido fólico: Si piensas que el ácido fólico sólo previene ciertas malformaciones durante el embarazo, no es asÃ, también es importante para el sistema inmunitario, pues la deficiencia de éste, supone más anticuerpos en el organismo. Puedes encontrarlo en verduras de hojas verdes, legumbres, cereales de desayuno enriquecidos o hÃgado ricos en este nutriente.
º Zinc y Selenio: estos minerales contribuyen a mantener las defensas a raya. El primero se encuentra en carnes, vÃsceras, pescados, semillas de calabaza; y el segundo en mariscos, cereales, huevos, frutas y verduras.
º Hierro: este mineral está relacionado con las anemias. Se encuentra en  pescados, legumbres, frutos secos, vegetales de hoja verde y los mariscos.
Seguir una buena dieta, equilibrada y saludable, es una garantÃa de salud y, por supuesto, también nos ayuda a prevenir infecciones tÃpicas de invierno como la gripe y los resfriados.
El primer consejo es enriquecer nuestra dieta en vitamina C. Asà que debemos consumir alimentos que contengan esta vitamina para fortalecer nuestro sistema inmune. Encontraremos cantidades interesantes en los cÃtricos (naranja, mandarina, pomelo), fresas, kiwis, pimientos y coles.
Dos minerales son interesantes para mantener a raya nuestra inmunidad: selenio, ayuda a reforzar las defensas del organismo y lo encontramos en huevos, carnes, pescados, cereales y legumbres. Y también el zinc, un mineral que refuerza el sistema de defensas y se encuentra en legumbres, hÃgado, huevo, mariscos, queso curado y frutos secos.
Por otra parte, la vitamina E contribuye a incrementar los mecanismos de defensa de nuestro cuerpo. El aceite de oliva, los frutos secos, las nueces, los espárragos, espinacas, semillas, maÃz o el germen de trigo son fuentes de vitamina E.
Finalmente, la vitamina B y los carotenos son otros elementos significativos en cuanto a prevención de la gripe y los resfriados, pues incrementan la acción del sistema inmune favoreciendo la actividad de las células encargadas de matar las células infectadas por virus. La espinaca, la acelga o el brócoli son vegetales ricos en este elemento.
Asà que ya sabemos… a por las frutas y verduras de temporada. El brócoli, el kiwi, tomates, arándanos, las coles, el espárrago, la espinaca, el puerro, etc… todos ellos ahora disponibles en el mercado. Recuerda que aprovechar la estacionalidad de los productos te permitirá ahorrar, variar tus menús y proteger tu salud. ¿Qué más se puede pedir?
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