resfriados

¡Refuerza las defensas de tus hijos con Echinácea!

dic 04, 2011 10:48 am
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Como ya hemos hablado, una de las características de la infancia son los resfriados frecuentes.

Los niños tienen un sistema inmunitario en crecimiento por lo que, cuando existen cambios de temperatura, hay una falta de ventilación en espacios cerrados o hay un mayor contacto con personas contagiadas, los niños suelen resfriarse.

Este resfriado puede tener múltiples presentaciones; gripe, bronquitis, anginas, faringitis y otitis suelen ser las más habituales.

La mejor forma de combatir gripes y resfriados es la prevención, podemos reforzar las defensas de nuestros hijos con la planta protectora del sistema inmunitario por excelencia: la Echinácea.

Más de 400 años avalan el uso de Echinácea en el tratamiento de los problemas respiratorios. Se ha demostrado que disminuye tanto los síntomas como la duración de las infecciones respiratorias.

En la farmacia la puedes encontrar en forma de unidosis con zumo de naranja (rico en vitamina C) ,muy cómodas de tomar y con un sabor muy agradable.

Se recomienda una unidosis al día en niños a partir de tres años y debes dársela durante al menos 15 días.

 Además, a la hora de salir a jugar al parque, asegúrate de evitar los cambios bruscos de temperatura vistiéndoles sólo con la ropa necesaria ya que ya sabéis que cuando llevan demasiado abrigo, los niños empiezan a sudar y tienden a quitarse la ropa y hay más riesgo de que se resfríen.

La próxima semana hablaremos de otras plantas medicinales utilizadas para aliviar los síntomas de problemas respiratorios que no tienen los efectos negativos de las terapias convencionales.

Mitos sobre la salud

oct 05, 2011 03:42 pm
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Cuando se trata de la salud no debes hacer caso, en algunas ocasiones, a la sabiduría popular ya que a veces ciertas recomendaciones en vez de ayudarte pueden tener un efecto contrario, es decir, ser perjudiciales para ti.

A continuación vamos a ver algunos ejemplos de estos mitos sobre la salud de los que seguro habréis oído hablar.

1º  El calcio sólo se encuentra en la leche. Existe la creencia de que la leche y sus derivados son los únicos alimentos que contienen calcio, pero esto no es cierto. Hay verduras como las acelgas, espinacas, la cebolla, los berros, el cardo y el brócoli que son ricos en calcio.  Además se encuentra en  legumbres como judías blancas, garbanzos, lentejas, soja y en los frutos secos: nueces, almendras, avellanas y pistachos.

2º  La menopausia hace engordar. Este mito es uno de los más extendidos, sin embargo hoy se sabe que los estrógenos no tienen ningún efecto sobre el peso corporal. La ganancia de peso es debida al propio paso de los años ya que disminuye nuestro metabolismo basal a medida que envejecemos. Es decir, que comiendo lo mismo que comíamos antes ahora engordamos.

3º Me he resfriado porque he debido de coger frío. Esto es falso, aunque los resfriados son más frecuentes en invierno, su contagio no está relacionado con el frío sino con el hecho de pasar mayor tiempo en espacios cerrados y en contacto con otras personas que ya tienen la infección y la transmiten a través de las gotas de saliva que expulsan al toser, estornudar y hablar.

4º El alcohol calienta nuestro cuerpo cuando hace frío. Esto es falso ya que el alcohol es un vasodilatador, es decir, hace que los capilares de la piel se dilaten con lo que llega a ellos más sangre. Esto produce una sensación momentánea de calor que nos reconforta pero en realidad lo que se está produciendo es una pérdida de calor interno.

5º Cortar el pelo hace que salga con más fuerza. El pelo es un material “muerto†similar a las uñas excepto en su raíz, donde está el folículo piloso, lugar que marca el crecimiento del pelo. La acción sobre las puntas del pelo no afecta para nada a su crecimiento y desarrollo, lo que sí hace es mejorar su aspecto.

Seguro que conocéis más mitos así que os animo a ampliar esta lista. ¡Hasta la próxima semana!

¡Los típicos resfriados del verano!

ago 26, 2011 09:50 am
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¿Quién no ha cogido un resfriado en verano? Se sabe que se producen por los cambios bruscos de temperatura, sobre todo por el uso de  aire acondicionado.

Es muy habitual tener el típico catarro de verano ya que se estima que  el 20% de los resfriados tienen lugar durante la época estival.

Los aires acondicionados suelen ser uno de los principales causantes de los catarros durante el verano ya que bajan las defensas de nuestro organismo.

 Los cambios bruscos de temperatura, como combatir el calor mojándonos con botellas de agua y en  las fuentes también van a hacer que los virus aprovechen para atacar nuestro sistema inmunológico. También existen otros factores como la fatiga, el estrés o una dieta inadecuada.

Otros problemas que pueden causar los sistemas de climatización son sequedad de garganta y heridas en el interior de la nariz, relacionados con la falta de humedad del ambiente. Por eso la humedad ambiental debe superar el 30%.

No existen diferencias entre el típico resfriado de invierno y el de verano ya que ambos tienden a ser infecciones de las vías respiratorias  y suelen durar entre cinco y siete días.

La persona resfriada en verano tiene los mismos síntomas que una persona resfriada en invierno: malestar general, fiebre, picor nasal, estornudos, dolor de garganta, tos ,etc.

Lo que pasa es que en verano los catarros son más molestos ya que te obligan a estar en reposo varios días en casa y tomar comida caliente como caldos y sopas, cuando lo que más te apetece en esta época del año es tomar un helado.

Cómo prevenir los resfriados

ene 18, 2011 08:50 pm
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El contagio de los virus causantes de estas enfermedades se produce a través de gotitas respiratorias que se expulsan mientras se habla, se tose o se estornuda, o por transferencia de secreciones nasales a las manos de individuos infectados, que transmiten el virus a través de objetos o contacto manual.

Para evitar contagiar a otras personas, la persona que está resfriada puede adoptar ciertas precauciones:

- Cubrirse la nariz o la boca con un pañuelo cuando tosa o estornude.

- Lavarse las manos después de toser o estornudar.

- Si es posible, permanecer lejos de personas que pertenezcan a grupos de alto riesgo, como personas mayores de 65 años, bebes y niños de corta edad y personas que padecen asma o enfermedades cardiovasculares.

- Además, especialmente si hay fiebre, es conveniente beber abundantes líquidos y evitar el esfuerzo físico. Los fumadores deben dejar de fumar, al menos, durante el curso de la enfermedad