gripes y resfriados

Dales echinácea a tus hijos para prevenir gripes y catarros

mar 09, 2011 01:12 pm
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La echinácea es una planta originaria de las praderas de Estado Unidos y ya era usada por los indios americanos en procesos que precisaban del  aumento de las defensas del organismo, incluso la utilizaban para tratar las mordeduras de serpiente y las heridas.

Hoy vamos a hablar de lo eficaz que es la echinácea  como preventiva de gripes y resfriados,  ya que se han realizado numerosos estudios con dicha planta y se ha  visto que reduce hasta un 58% la probabilidad de padecer dichos procesos infecciosos.

Se  recomienda que se utilice cuándo los niños empiezan la guardería o el colegio o  bien en los cambios de estación. Es muy conveniente para aquellos niños que tienen resfriados o procesos catarrales de repetición.

Siempre que quieras comprar echinácea debes ir a la farmacia, ya que allí encontrarás presentaciones con garantía de seguridad, calidad  y eficacia y al mejor precio. Verás que hay dos presentaciones en cápsulas (con su prospecto) y en ampollas (son extractos acuosos, sin alcohol)

En el caso de las cápsulas se recomienda la toma de1 cápsula al día por cada 10 kg de peso, a partir de los tres años. Cómo a los niños les resulta difícil tragar la capsula, puedes abrirla y mezclarla con algún alimento semisólido como yogur, papilla y  purés.

En el caso de las ampollas, son muy cómodas y además tienen un agradable sabor a naranja. Se recomienda la toma de media ampolla al día  en niños a partir de tres años y a partir de seis años, una al día.

Cómo preventiva se recomienda la toma de echinácea durante mínimo quince días pero podrías dársela de forma continuada durante un mes y medio.

Resfriados y gripe en niños aprende a distinguirlos

mar 04, 2011 02:31 pm
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Resfriados y gripe son algunos de los procesos más frecuentes en invierno.

Son infecciones del aparato respiratorio que incluye la nariz, garganta, las vías aéreas y los pulmones, causadas por muchos gérmenes diferentes denominados virus.

Pero, ¿cómo podemos saber si nuestro hijo tiene un resfriado o tiene gripe?

A pesar de que la gripe y el resfriado común comparten muchos síntomas similares, son dos procesos infecciosos diferentes y por ello debes aprender a distinguirlos.

Los síntomas de un  resfriado típico suelen aparecer lentamente, los más característicos son:

                       º Fiebre ligera o puede no presentarla.

                       º Nariz con mucosidad o taponada.

                       º Tos, suele ser seca y leve.

                       º Taponamiento de oídos.

                       º Dolor de garganta, puede no presentarse o ser muy leve.

La gripe sin embargo, suele aparecer de forma súbita con:

                       º Fiebre alta, superior a 38.9 º C.

                       º Congestión nasal, estornudos frecuentes, goteo constante.

                       º Dolor de cabeza.

                       º Tos, con frecuencia suele ser con flemas y muy persistente.

                       º Fatiga y dolores musculares.

                       º Dolor de garganta que ocasiona dificultad al tragar y comer.

                       º También pueden aparecer nauseas, vómitos y diarrea.

Los resfriados son muy frecuentes en la infancia y constituyen el motivo de consulta más habitual por el que los padres acuden con sus hijos al pediatra.

La gripe es menos frecuente en los niños que en los adultos, aunque todo el mundo puede contraerla si nos encontramos en fase epidémica.

La fiebre en niños definición y posibles causas

feb 17, 2011 12:27 pm
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La fiebre es una elevación controlada de la temperatura corporal ordenada desde el Sistema Nervioso Central ante una amenaza. Es una señal de que el sistema inmune de una persona está luchando contra una infección.

Los niños son especialmente propensos a tener fiebre, suele ser un proceso leve en la gran mayoría de los casos, aunque por ello no podemos considerar que sea banal.

Suele ser un síntoma de una infección vírica o bacteriana, característica  en gripes y resfriados, pero también un niño puede tener fiebre ante enfermedades de origen inmunológico y metabólico o bien por una insolación o golpe de calor.

Muchos médicos definen una fiebre como una temperatura oral superior a 37.44 º C ó una temperatura rectal superior a 38 º C. La mejor manera de tomar la temperatura a un niño es por la boca o por el recto con un termómetro digital.

Es aconsejable pedir ayuda especializada si la fiebre se presenta en un bebé de menos de 6 meses; si dura más de cuatro o cinco días o si se tiene una fiebre alta, superior a 38.5º C, durante más de dos días.

También se debe acudir al pediatra si se acompaña de otros síntomas alarmantes como convulsiones, dolor de oídos, vómitos, erupción la piel o diarrea.

En el próximo post hablaremos de métodos naturales para bajar la fiebre y maneras de ayudar a que un niño se encuentre mejor