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¡La vuelta al cole puede dañar las defensas de tu hijo!

sep 20, 2011 03:16 pm
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El fin de las vacaciones de verano es un momento clave para los niños. Después de una época llena de juegos y diversión volver a la rutina escolar genera montones de emociones y nervios, sobre todo en los primeros días de clase.

Esto combinado con la llegada del otoño y  los cambios de temperatura, pueden hacer que las defensas de nuestros hijos se resientan y aparezcan las temidas gripes y catarros.

Para que esto no ocurra es necesario hacer especial hincapié a la hora de inculcar en los niños hábitos de vida saludables, tanto en casa como en el colegio.

º Es fundamental que los niños duerman lo suficiente, adaptar el organismo a los nuevos ritmos de sueño que marca la vuelta a la rutina puede ser difícil, pero cuanto antes lo hagan mejor.

º La alimentación es indispensable para que tu hijo crezca sano y equilibrado. Una dieta sana contribuye al buen funcionamiento de sus defensas, y hace que el organismo sea más fuerte ante el ataque de los virus. Es importante que sea variada y que ella abunden legumbres, pescado azul (con ácidos grasos omega -3) verduras, cereales, lácteos y frutas. Sobre todo es importante que desayune bien antes de ir al colegio por lo que debes darle lácteos, frutas y cereales.

º Para evitar los primeros resfriados dales Echinácea y en la farmacia también encontrarás jarabes con jalea real, própolis y vitamina C que ayudarán a tu hijo a reforzar sus defensas de forma natural.

º Enséñales  hábitos de higiene sencillos, como que se tapen la boca al toser, estornudar con pañuelos desechables, o que se laven las manos con frecuencia.

Y no solo los niños, todas estas recomendaciones bien pueden aplicarse a los adultos que también tienen que volver al trabajo.

Está en nuestras manos que nuestros hijos se tomen la vuelta al cole con ilusión  así que os deseo a niños y padres ¡feliz vuelta a la rutina!



¡Cuida la garganta de tu familia fácilmente!

abr 03, 2011 08:25 pm
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Como hemos visto, las anginas son una enfermedad muy habitual en niños y como el contagio es muy frecuente entre los miembros de una familia, lo mejor que podemos hacer es prevenirla.

Es importante que los niños se laven frecuentemente las manos y debes darles  una dieta sana y adecuada (todos estos consejos os van a servir también para los adultos).

Debemos llevar una dieta rica en vitamina B12  que se encuentra principalmente en el pescado, huevos, y carnes rojas .Es recomendable tomar vitamina C  presente en frutas como el kiwi y los cítricos, por eso hay que acostumbrar a los niños a tomar todas las mañanas un zumo natural de naranja, que además de aportarles dicha vitamina, les dará energía para empezar bien la mañana. También podemos añadir unas cucharaditas de miel, ya que tiene propiedades antisépticas y regenerantes de las mucosas.

El consumo de verduras y frutas en general van a ser básicos para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario.

Además plantas medicinales como la Echinácea y el Própolis, también nos van a ayudar a fortalecer nuestro organismo  y el de nuestros hijos para  plantar cara a estas infecciones, ya que como se suele decir: “la mejor defensa es un buen ataqueâ€.

El Própolis es conocido como el “antibiótico natural “y  es un excelente remedio para los problemas respiratorios y especialmente para casos de anginas y faringitis.

Se trata de una sustancia que elaboran las abejas a partir de las resinas de los árboles y arbustos silvestres. Tiene propiedades antiinflamatorias (disminuye la inflamación), antimicrobianas (eficaz frente a virus y  bacterias) y antisépticas  entre otras, por lo que nos puede ser muy útil en casos de problemas habituales de garganta, anginas, afonías, faringitis, etc.

En la farmacia puedes encontrar preparados de Própolis en forma de jarabes, pastillas, sprays, comprimidos y gotas de la gama Arkovox para que cada miembro de la familia pueda tener el preparado más adecuado para su caso particular.

Aumentar las defensas

ene 18, 2011 08:53 pm
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Seguir una buena dieta, equilibrada y saludable, es una garantía de salud y, por supuesto, también nos ayuda a prevenir infecciones típicas de invierno como la gripe y los resfriados.

El primer consejo es enriquecer nuestra dieta en vitamina C. Así que debemos consumir alimentos que contengan esta vitamina para fortalecer nuestro sistema inmune. Encontraremos cantidades interesantes en los cítricos (naranja, mandarina, pomelo), fresas, kiwis, pimientos y coles.

Dos minerales son interesantes para mantener a raya nuestra inmunidad: selenio, ayuda a reforzar las defensas del organismo y lo encontramos en huevos, carnes, pescados, cereales y legumbres. Y también el zinc, un mineral que refuerza el sistema de defensas y se encuentra en legumbres, hígado, huevo, mariscos, queso curado y frutos secos.

Por otra parte, la vitamina E contribuye a incrementar los mecanismos de defensa de nuestro cuerpo. El aceite de oliva, los frutos secos, las nueces, los espárragos, espinacas, semillas, maíz o el germen de trigo son fuentes de vitamina E.

Finalmente, la vitamina B y los carotenos son otros elementos significativos en cuanto a prevención de la gripe y los resfriados, pues incrementan la acción del sistema inmune favoreciendo la actividad de las células encargadas de matar las células infectadas por virus. La espinaca, la acelga o el brócoli son vegetales ricos en este elemento.

Así que ya sabemos… a por las frutas y verduras de temporada. El brócoli, el kiwi, tomates, arándanos, las coles, el espárrago, la espinaca, el puerro, etc… todos ellos ahora disponibles en el mercado. Recuerda que aprovechar la estacionalidad de los productos te permitirá ahorrar, variar tus menús y proteger tu salud. ¿Qué más se puede pedir?

Otros usos de la Echinacea

ene 18, 2011 08:47 pm
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Aunque la acción más reconocida de la Echinacea es la de inmunoestimulante (aumentar nuestras defensas) otras acciones han sido descritas y hoy también son conocidas:

- Acción antiséptica y antiinflamatoria: aumenta la resistencia a la piel contra el ataque de bacterias, virus y hongos.

- Acción antiinflamatoria: dicha acción de la Equinacea viene referida desde 1950, donde se ponen de manifiesto sus excelentes resultados en la cura de pacientes afectados de artritis crónica.

- Acción cicatrizante: la Echinacea favorece la proliferación de fibroblastos (células de la piel que contribuyen a su rápida cicatrización). Ayudan a restaurar los márgenes de la herida abierta.

- Acción antioxidante: protege el colágeno de la acción de los radicales libres y del oxigeno.

- Acción antitumoral: la Equinacea contiene principios activos (arabinogalactano) que estimulan los macrófagos produciendo moléculas esenciales que estimulan otras células inmunitarias para la destrucción de células tumorales.

El uso de la Echinace en la terapia para combatir el cáncer está actualmente en fase de estudio y discusión. La falta de toxicidad de estas moléculas es un incentivo válido para continuar adelante en dicha investigación.

La plantas de las defensas (Echinácea)

ene 18, 2011 08:45 pm
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La Echinácea era una planta muy familiar para los indios aborígenes de América del Norte. La utilizaban para tratar las mordeduras de serpiente y las heridas.

Su raíz, recolectada en la primavera después de 4 años de cultivo, contiene numerosos principios activos con propiedades para estimular el sistema inmune (inmunoestimulante).

 Sus numerosos constituyentes actúan conjuntamente para oponerse a los invasores no deseados y mejorar la defensa inmunitaria. Contiene polisacáridos, que protegen las células de las agresiones de los virus, alcamidas con propiedades antibacterianas y antifúngicas y otros elementos con efectos antiinflamatorios. Estos principios actúan especialmente aumentando el número de glóbulos blancos y favoreciendo la síntesis de una molécula esencial en el proceso de la inmunidad, el interferón.

Se ha demostrado su actividad inmunoestimulante en diversas afecciones relacionadas con debilidad o una deficiencia inmunitaria.

Los expertos recomiendan tomarla entre 1 y 3 meses desde el comienzo del invierno para prevenir las infecciones de repetición. Se puede utilizar asimismo como prevención cuando el organismo está sometido a estrés o a condiciones de debilidad física o psíquica que deprimen el sistema inmunitario.